Competencia Digital

 

    El presente artículo brinda un análisis de las competencias digitales en el contexto actual. La creciente expectativa de las nuevas tecnologías y sus múltiples aplicaciones han producido trascendentes repercusiones en todas las esferas de la sociedad, y que, en concreto, en el aspecto de la educación superior donde las demandas son más que significativas buscando que cubrir sus implicancias. En primer lugar, se da a conocer el panorama teórico sobre las diferentes acepciones y conceptos en relación con las competencias digitales.

    Según lo manifestado por diversos investigadores acerca de los cambios tecnológicos, la sociedad en su conjunto asiste a la revolución en los modos y formas del empleo de los denominados recursos digitales y la virtualización de la información, cuyos impactos en el contexto actual busca que replantear lo que hasta ahora se tenía concebido acerca de las posibilidades de las nuevas tecnologías y sus posibles consecuencias. (Álvarez, Núñez & Rodríguez, 2017; Mezarina, Páez, Terán & Toscano, 2015)

    La competencia digital se define como el uso crítico y seguro de las Tecnologías de la Sociedad de la Información para el trabajo, el ocio y la comunicación.

    La competencia digital se apoya en las habilidades del uso de ordenadores para recuperar, evaluar, almacenar, producir, presentar e intercambiar información y para comunicar y participar en redes de colaboración a través de Internet (European Parliament and the Council, 2006).


    Y es una de las ocho Competencias Clave necesarias para la Formación a lo Largo de la Vida.

    Para ser digitalmente competente se necesita desarrollar una serie de conocimientos, destrezas y actitudes organizadas en torno cinco grandes áreas:

  1. La información, alfabetización informacional y el tratamiento de datos: identificar, localizar, recuperar, almacenar, organizar y analizar información digital, evaluar su finalidad y relevancia.
  2. La comunicación y colaboración: comunicar en entornos digitales, compartir recursos en línea, conectar y colaborar con otras personas mediante herramientas digitales, interactuar y participar en comunidades y redes; conciencia intercultural.
  3. La creación de contenido digital: crear y editar nuevos contenidos (textos, imágenes, videos...), integrar conocimientos y reelaborar contenidos previos, realizar producciones artísticas, contenidos multimedia y programación informática, saber aplicar los derechos
  4. La seguridad: protección personal, protección de datos y de la identidad digital, uso de seguridad, uso seguro y sostenible
  5. La resolución de problemas: identificar necesidades y recursos digitales, tomar decisiones para seleccionar las herramientas digitales apropiadas según la necesidad o finalidad, resolver problemas conceptuales y técnicos a través de medios digitales, uso creativo de la tecnología, actualizar la competencia propia y la de otros.

    DigComp identifica los componentes clave de la competencia digital en las cinco áreas y 21 competencias específicas resumidas en las figuras anteriores. El marco  también describe ocho niveles de competencia, ejemplos de conocimientos, habilidades y  actitudes, y casos de uso en contextos educativos y laborales.

    En pleno siglo XXI es una competencia imprescindible para formar parte de la sociedad actual con éxito.

    Y es que las competencias digitales se aplican a la vida personal, escuela, ocio y trabajo. 

    Unas correctas competencias digitales son la mejor herramienta para acceder a la información, aprender nuevas ideas y ponerlas en práctica.



    ¿Son realmente importantes las competencias digitales? Sobre este punto Álvarez, Núñez y Rodríguez (2017) se refirieron a la complejidad del asunto asumiendo que para las formas de interacción en el mundo de la globalización y el tránsito inevitable a la aplicación de las nuevas tecnologías en el contexto actual de la información, urge… “la necesidad de formar en nuevas competencias adaptadas al impacto de la innovación tecnológica sobre la actividad económica, impacto que se manifiesta no sólo en el ámbito profesional sino también en un sentido genérico” (p. 559). Sobre este aspecto Aguirre et al. (2015) mencionaron que el campo de las competencias
es el desarrollo de habilidades relacionadas y “requeridas tanto en docentes como en estudiantes, pueden potenciar el uso de estrategias innovadoras de enseñanza - aprendizaje mediadas por la Tecnologías de información y Comunicación TIC,” (p. 90).

    Conforme se desarrollen nuevos avances y con ello se reorienten o generen nuevos perfiles en el seno universitario frente a las demandas de la sociedad en su conjunto (Morán, Cardoso Cerecedo Ortíz, 2015), demandarán de las instituciones universitarias una reflexión sobre su oferta académica, la cual por lo que respecta al contexto que se está desarrollando, dicha oferta en su planeamiento tendrá que refrendarse una variedad de competencias de tipo transversal que guarden concordancia con los perfiles exigidos en relación las TICs. 







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